En la consulta se realiza la valoración necesaria para la prescripción de ejercicio o para el tratamiento de las lesiones del aparato locomotor.
La consulta médica - de una hora de duración - es el primer paso en la valoración clínica. Mediante la anamnesis (entrevista) y la exploración física se realiza la primera aproximación al diagnóstico.
En algunas ocasiones son necesarias pruebas complementarias (generalmente de diagnóstico por imágen: radiología, ecografía, escáner, resonancia magnética nuclear) para completar el diagnóstico.
Una vez diagnosticado el proceso se establecen las pautas terapéuticas concretas en función de cada paciente y cada lesión particular. Pueden incluír desde ejercicios
domiciliarios, tratamiento farmacológico, ortesis, plantillas y técnicas de fisioterapia, hasta la realización de ejercicio terapéutico mediante recuperación deportiva.
La causa más frecuente de consulta en nuestro centro es el dolor de espalda.
Más del setenta por ciento de las personas tienen al menos un episodio de dolor de espalda a lo largo de su vida. Además, el dolor lumbar (lumbalgia) es la segunda causa más frecuente de baja laboral.
Se trata, por tanto, de un problema muy frecuente, y que puede ser debido a numerosas causas. Menos del tres por ciento de los casos se deben a un problema grave (tumores, infecciones, problemas abdominales), y lo más frecuente es que se trate de problemas de causa articular o muscular, que pueden resolverse adecuadamente con el tratamiento correcto.
Lumbalgia.
¿Qué es?
La lumbalgia es, sencillamente, el dolor de la zona lumbar. Por lo tanto, no se trata de un diagnóstico, sino de un síntoma. La lumbalgia puede deberse a numerosas causas, de las cuáles la más frecuente es la lesión o la sobrecarga muscular. Es decir, el lumbago clásico o lumbalgia de orígen muscular. Afecta normalmente a personas en la tercera o cuarta década de la vida, principalmente a aquellas expuestas a sobrecarga de la zona lumbar por motivos profesionales, domésticos o deportivos.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico de la lumbalgia se inicia con la anamnésis (la entrevista del médico con el paciente) y la exploración física. En ocasiones, esto es suficiente para establecer el diagnóstico, pero en determinados casos puede ser necesario realizar pruebas complementarias: la radiografía y la resonancia magnética son las dos pruebas más solicitadas para conocer la causa exacta de la lumbalgia.
¿Cómo se trata?
El tratamiento de la lumbalgia aguda consiste en reposo físico (el mínimo necesario según los síntomas), medicación, aplicación de calor local y fisioterapia (termoterapia, electroanalgesia, masaje y movilizaciones).
Una vez superada la fase aguda, y para evitar que el problema se haga crónico, hay que devolver a la zona lumbar su funcionalidad, recuperando la movilidad y la fuerza de todos los músculos de la zona. Para ello, la fisioterapia se complementa con el ejercicio terapéutico (recuperación deportiva en sala de ejercicios y en piscinas, controlado y supervisado por personal sanitario cualificado y con experiencia en éste tipo de procesos) como complemento ideal.
Hernia de disco.
¿Qué es?
Entre cada dos vértebras de la columna vertebral se encuentra un tejido especializado denominado disco intervertebral. Su función principal es amortiguar y repartir la carga y controlar el movimiento entre las vértebras. Por lo tanto, cuando el disco no funciona bien se producen lumbalgias por sobrecargas en las vértebras al moverse de manera mal coordinada. Si, con el paso del tiempo, el disco se desplaza de su posición normal , puede comprimir la médula espinal o las raíces nerviosas que dan movimiento y sensibilidad a las piernas, provocando la aparición de ciática. Los pacientes con hernia de disco suelen haber tenido episodios repetidos de dolor lumbar, y generalmente se encuentran entre los treinta y los cincuenta años de edad.
¿Cómo se diagnostica?
Tras la entrevista del médico y el paciente y la exploración física, la prueba diagnóstica de elección ante la sospecha de un problema discal es la resonancia magnética nuclear, que permite conocer el estado de las estructuras de la columna vertebral.
¿Cómo se trata?
El tratamiento de los problemas discales sin compresión de las raíces nerviosas es muy similar al de las lumbalgias de causa muscular. Si existe ciática, debe afrontarse el problema con más cautela, y si persiste a pesar del tratamiento valorar la necesidad de tratamiento quirúrgico.
Ciática.
¿Qué es?
La ciática es el dolor que se origina en la zona lumbar y se irradia hacia las piernas, normalmente por la parte posterior: según la raíz comprimida el dolor se distribuirá por unas zonas u otras. En ocasiones, en vez de dolor se producen alteraciones de la sensibilidad (hormigueo o adormecimiento), y cuando el proceso es muy intenso o lleva mucho tiempo de evolución se alteran los reflejos (que se exploran golpeando con un martillo especial los tendones rotuliano y aquíleo) y se pierde fuerza muscular.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico de la ciática se obtiene sencillamente durante la entrevista con el paciente y la exploración física. El siguiente paso es diagnosticar la causa de la ciática, que generalmente es una hernia discal, por lo que la prueba más aconsejable es la resonancia magnética nuclear. Para saber el grado de afectación de la raíz nerviosa comprimida se realiza una prueba especial denominada electroneuromiografía, que valora el funcionamiento del nervio.
¿Cómo se trata?
El tratamiento de la ciática es el tratamiento de la causa que la origina, generalmente una hernia discal.
En este caso pueden emplearse diferentes técnicas, desde la discectomía simple con mínimas incisiones hasta la artrodesis o fijación de varias vértebras con implantes metálicos.
Sea cual sea el procedimiento, un tratamiento adecuado después de la cirugía puede ser la diferencia entre una recuperación rápida y sin secuelas o una larga convalecencia en la que no llegue a conseguirse la recuperación completa del paciente.
Artrosis.
¿Qué es?
Con el paso del tiempo (a consecuencia de lesiones previas en la zona lumbar) se producen cambios degenerativos por desgaste de las articulaciones de las vértebras: esto es sinónimo (de forma simplificada) de la artrosis. Se trata de un problema irreversible, por lo que la actitud frente a éste proceso es evitar al paciente las molestias derivadas del problema. Afecta especialmente a personas a partir de la quinta década de la vida, y casi sin excepción a partir de los sesenta años de edad.
¿Cómo se diagnostica?
La artrosis en la columna vertebral se sospecha en la entrevista y la exploración física del paciente, y se confirma mediante técnicas de imagen: normalmente radiografías, escáner o resonancia magnética nuclear.
¿Cómo se trata?
La artrosis es un problema que no puede curarse, pero sí pueden paliarse sus efectos y disminuír la repercusión en las actividades cotidianas de los pacientes. Para ello, el tratamiento idóneo es el que tiene por objetivo devolver a la espalda la mejor funcionalidad posible, recuperando la movilidad y la fuerza de la musculatura de la zona. Con este fin, la recuperación deportiva (ejercicio físico terapéutico supervisado) es una de las mejores opciones. La fisioterapia puede ayudar a mejorar la sintomatología del paciente mediante el tratamiento específico de los problemas asociados con la ayuda de movilizaciones, técnicas de analgesia, masaje de descarga, etcétera.
Escoliosis.
¿Qué es?
La escoliosis es el aumento de las curvas normales de la columna vertebral en el plano frontal. Al aumentar las curvas, laos ligamentos y los músculos trabajan en malas condiciones, y pueden provocar dolor.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico inicial es clínico, basado en la entrevista con el paciente y, fundamentalmente, en la exploración física. En ésta, la observación de la espalda del paciente muestra signos de asimetría (en la altura de los hombros y de las caderas, por ejemplo) que hacen sospechar el diagnóstico. Para confirmarlo la prueba ideal es la teleradiografía de columna (una radiografía en la que se ve toda la columna vertebral), en la que pueden medirse las curvas presentes para conocer con exactitud su importancia.
¿Cómo se trata?
La escoliosis afecta normalmente a pacientes jóvenes (niños y adolescentes), y cuanto antes se diagnostique más eficaz será su tratamiento. En las curvas muy grandes y que tienden a progresar el tratamiento se basa en el uso de corsés y, ocasionalmente, en el tratamiento quirúrgico (para fijar las curvas y evitar que sigan aumentando).
En las curvas menores el tratamiento ideal consiste en la práctica de ejercicio físico para mejorar la flexibilidad y la fuerza de la musculatura de la columna. Si bien la natación es el ejercicio habitualmente indicado, añadir a los estilos convencionales la realización de ejercicios específicos de acuerdo a las curvas de cada paciente supone un valor añadido que puede mejorar la eficacia del tratamiento.